k. 1934. La incesante ofensiva paraguaya

A partir de Campo Vía Estigarrabia se dio cuenta de que sus posibilidades de hacer retroceder al ejército boliviano eran muy buenas y atacó. Bolivia tenía sus dos mayores centros de operaciones en Muñoz y Ballivián sobre el Pilcomayo.

En el comando boliviano la influencia de los coroneles Ángel Rodríguez y David Toro sobre un Peñaranda más bien indeciso, diluyeron la estructura de autoridad que tuvo varias contradicciones. Con todo, entre marzo y abril, Bolivia logró éxitos parciales en La China, Campo Jurado y Conchitas. En Cañada Strongest, siguiendo la táctica paraguaya, el ejército boliviano embolsó a la segunda y séptima divisiones paraguayas. Fue el mayor éxito militar boliviano en la guerra. Los vencedores dejaron en el campo más de 500 muertos paraguayos y tomaron prisioneros a 1.400 soldados y oficiales con su armamento.

Pero Estigarribia no se detuvo, logró derrotar a los bolivianos en Cañada, Tarija, tomando otro alto contingente de prisioneros y se dispuso a tomar Ballivián que concentraba 18.000 hombres y la mayor cantidad de reservas y pertrechos de todo el frente de operaciones. En julio Estigarribia no pudo tomar Ballivián. Decidió entonces abrir otro frente, esta vez sobre el río Paraguay con la toma de Picuiba y Carandaití.

En septiembre los contraataques bolivianos en Algodonal y la Rosa, que estuvieron a punto de tomar entera una división paraguaya, frenaron la ofensiva, pero Estigarribia volvió a presionar sobre Ballivián. A pesar de que Bolivia logró organizar una retirada con orden y destruir Ballivián antes de abandonarlo, los paraguayos tomaron dos divisiones con un saldo de 4.000 prisioneros y casi 2.000 muertos (noviembre de 1934).