a. La junta de gobierno de 1920 - 1921

El movimiento golpista que derrocó a Gutiérrez fue obra preponderante de Saavedra que, sin embargo, una vez consolidado en el mando invitó a destacados republicanos como José María Escalier y Manuel Ramírez para conformar una junta de gobierno de transición. El primer paso de la junta fue la convocatoria a elecciones para una asamblea constituyente que se pensó originalmente reformaría la constitución. Pero la realidad era que los tres jefes republicanos (Saavedra, Salamanca y Escalier), buscaban la presidencia del país y esperaban inclinar la balanza convencional a su favor.

La junta tuvo ocasión en su breve gestión de implantar algunas medidas importantes, la supresión del matrimonio civil para los indígenas, manteniendo para ellos el valor del enlace canónico reconocido por el estado y la creación de una comisión para estudiar leyes favorables a los obreros.
En Agosto de ese año volvió al país Hans Kundt que se hizo cargo nuevamente de la reorganización del ejército e intervino en bastantes episodios de la política interna de la década.

La asamblea electa se reunió el 19 de diciembre de 1920 presidida por el ex-presidente Severo Fernández Alonso. Las deliberaciones marcaron el comienzo del fin de la unidad republicana. Saavedra logró la mayoría de la Asamblea. Escalier y Ramírez renunciaron a la junta alegando incompatibilidad porque querían postular a la presidencia. Salamanca por su parte se había distanciado intencionalmente de Saavedra desde los primeros meses del nuevo gobierno.

En lo relativo a la constitución se decidió mantener vigente la aprobada en 1880 con una sola modificación, la eliminación de la segunda vicepresidencia.

El 28 de enero de 1921 los asambleístas votaron para Presidente. Saavedra no tuvo problemas, la minoría opositora abandonó el hemiciclo, lo que permitió que fuera elegido con el quorum mínimo por 47 votos contra 1 de Salamanca. Un par de días después fue electo vicepresidente Luis Paz quien alegando, molesto, que no había sido consultado para postularse, renunció antes de posesionarse.

De estos meses tensos de distanciamiento y pelea irreconciliable, nació en 1921 el partido Republicano Genuino dirigido por Daniel Salamanca. Los genuinos nacieron exclusivamente como oposición al caudillismo saavedrista y sobre las mismas idea:, heredadas del liberalismo